Voy hacer una oratoria sobre los millones de NIÑOS infantes, adolescentes que les toco vivir la dura parte de su vida entre violencia bélica, física, moral, sexual y tener que basar sus cortos años entre tinieblas drogas y alcohol. Todo por carecer de alguien que rogué por ellos o lejos de tener un hogar donde pueda acogerse de estos flagelos. Quiero hablar para que alguien en este mundo sea quien tome cargos de ellos; pienso en los niños de una guerra, enfrentamientos entre seres humanos por un liderazgo y poder.
Hoy pido que reflexionemos tomemos conciencia y tratemos de ayudar siendo una mejor persona, una sociedad justa e equitativa y así pensar en cada niño que muere, en este mundo, por cualquiera de estas causas o simplemente pensar en un futuro sin llanto, sin tristeza y abandono. Por eso debemos pensar en ayudar a no discriminar a estos niños sino ayudar a integrarlos a una vida tranquila sin abusos ni violencia de algún tipo.”reflexionemos” así ayudaremos a tener verdaderos niños que serán el futuro de la humanidad.
*
Siempre Hay alguien especial para cada uno de noso¬tros. A veces, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres. Pertenecen a distintas formas de vida y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrar¬se de nuevo con nosotros. Proceden del otro lado de nuestro corazón los ha resguardado en los desiertos iluminados por la luna.
Es posible que nuestra mente diga: «Yo no te conozco.» Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos cogen de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser.
Nos miran a los ojos y vemos a un alma a través del tiempo. El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Senti¬mos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus proble¬mas forman un velo que cubre los ojos de su co¬razón, y no nos permite que se lo retiremos. Su¬frimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino. Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconoci¬miento supera la intensidad de cualquier erup¬ción volcánica, y se libera una tremenda energía. Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya co¬nocemos profundamente a esta persona, a un ni¬vel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reserva¬da para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reac¬ción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que se transmiten emociones. No todo el mundo está preparado para percatarse al ins¬tante. Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.
, Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma. Sus manos nos rozan o sus la¬bios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbi¬tamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo a una madre o algo más íntimo. O
. Puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nue¬vo para recordarnos que permanecerá.
Es posible que nuestra mente diga: «Yo no te conozco.» Pero el corazón sí le conoce.
Él o ella nos cogen de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser.
Nos miran a los ojos y vemos a un alma a través del tiempo. El corazón nos da un vuelco. Se nos pone la piel de gallina. En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son. Senti¬mos el vínculo que nos une. También intuimos las posibilidades, En cambio, él o ella no lo ve. Sus temores, su intelecto y sus proble¬mas forman un velo que cubre los ojos de su co¬razón, y no nos permite que se lo retiremos. Su¬frimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino. Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconoci¬miento supera la intensidad de cualquier erup¬ción volcánica, y se libera una tremenda energía. Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato. Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya co¬nocemos profundamente a esta persona, a un ni¬vel que rebasa los límites de la conciencia, con una profundidad que normalmente está reserva¬da para los miembros más íntimos de la familia. O incluso más profundamente. De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reac¬ción. Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil. La conciencia se ilumina a medida que se transmiten emociones. No todo el mundo está preparado para percatarse al ins¬tante. Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.
, Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma. Sus manos nos rozan o sus la¬bios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbi¬tamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo a una madre o algo más íntimo. O
. Puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nue¬vo para recordarnos que permanecerá.
Esta palabra tiene mucho que decir, pero, si es que tienes una vida monótona y naturalmente ya estas estancada en ella. Bueno llega un momento en el cual se presentan en tu vida desafíos, y aquellas cosas nuevas que aparecen en tu vida no sabes como enfrentarlos y en tu cuerpo y mente entra un miedo e inseguridad que no se puede controlar, pero , tampoco puedes desacerté así tan fácil del problema sea cual sea.
Para mi parecer todos en algún momento nos legan los desafíos u experiencias que te desorbitan de ti mismo y `para algunos les toma facilidad enfrentar algo o comprenderlo y simplemente se arman de valor, en cambio, hay otros que simplemente quedan aferrados en lo que esta y ni intentan ni pretenden dar un paso mas. Nunca jamás en tu vida veras que pudo ser o pudo pasar, y por eso quedaras pensando y no estarás en tranquilidad si en realidad no sabes como son las cosas más allá.
Lo malo de las cosas no es realizarlas deprisa, sino realizarlas sin reflexionar. En cambio nunca se debe aplazar una jugada por miedo a perder. Un retroceso momentáneo puede transformarse en un avance si se actúa con la imaginación.
Para mi parecer todos en algún momento nos legan los desafíos u experiencias que te desorbitan de ti mismo y `para algunos les toma facilidad enfrentar algo o comprenderlo y simplemente se arman de valor, en cambio, hay otros que simplemente quedan aferrados en lo que esta y ni intentan ni pretenden dar un paso mas. Nunca jamás en tu vida veras que pudo ser o pudo pasar, y por eso quedaras pensando y no estarás en tranquilidad si en realidad no sabes como son las cosas más allá.
Lo malo de las cosas no es realizarlas deprisa, sino realizarlas sin reflexionar. En cambio nunca se debe aplazar una jugada por miedo a perder. Un retroceso momentáneo puede transformarse en un avance si se actúa con la imaginación.
Fracaso.
Ya ha pasado más de un mes desde que se rindió la famosa “PSU”,prueba de selección universitaria, después de esto, aparecieron los resultados, para algunos más exitosos, para otros no , como para mi. Los resultados que tuve no fueron los más exitosos, y bueno, como en toda familia en particular esperan saber sobre los resultados y están con las ansias y la espera de que sea favorable.
Llega el momento y los resultados no son los mejores, y simplemente quedas en blanco, y los hijos que valoran a sus padres en todo aspecto, les fallas y en todo eso sientes una tristeza y los padres una desilusión y todo lo que cultivaron en ti se convierten en frutos no muy buenos. Desde hay aparece algo llamado fracaso, y aunque no lo miremos bien es así. Sobretodo cuando tienes problemas contigo mismo, o alo mejor ya eres un mayor de edad y todavía no tienes idea que hacer de tu vida , no sabes que hacer, no sabes que puede seguir siendo de tu futuro, pero bueno, después de todo ves que fracasaste y que tus padres lo aceptaron y siguen contigo y apoyándote en lo que realmente quieres y a lo que llamamos fracaso ya no lo vemos como algo tan crudo sino como una experiencia que te sirva de lección y que eso llamado fracaso se convierta en una palabra, de esfuerzo y lucha para lo que en realidad uno desee.
Llega el momento y los resultados no son los mejores, y simplemente quedas en blanco, y los hijos que valoran a sus padres en todo aspecto, les fallas y en todo eso sientes una tristeza y los padres una desilusión y todo lo que cultivaron en ti se convierten en frutos no muy buenos. Desde hay aparece algo llamado fracaso, y aunque no lo miremos bien es así. Sobretodo cuando tienes problemas contigo mismo, o alo mejor ya eres un mayor de edad y todavía no tienes idea que hacer de tu vida , no sabes que hacer, no sabes que puede seguir siendo de tu futuro, pero bueno, después de todo ves que fracasaste y que tus padres lo aceptaron y siguen contigo y apoyándote en lo que realmente quieres y a lo que llamamos fracaso ya no lo vemos como algo tan crudo sino como una experiencia que te sirva de lección y que eso llamado fracaso se convierta en una palabra, de esfuerzo y lucha para lo que en realidad uno desee.
mi cama
Tengo en el rincon del cuarto
y junto a una ventana
mi cama.
No es una cama particular,
es una cama como las demás.
Si me tiendo en la cama al revés
sólo me veo los pies
pero si me tumbo derecho
puedo ver el techo.
Si mi sobrina pequeña,ali,
se pone a llorar
en mi cama se ha de acostar.
Y yo me voy cayendo, cayendo,
entre sábanas, edredones
y mi pelcuhes negros.
¡Ali ali, bonita,
vete a dormir a tu camita!
Mira, niña, digo con voz terrorífica:
"mi cama es fea,
es roja, y tiene una araña a su lado,
está embrujada
y te convertirá enseguida
en una peluda araña".
Pero Ali se divierte
y dice con su forma de hablar
"cama potita".
¡Y de nuevo, a jugar!
y junto a una ventana
mi cama.
No es una cama particular,
es una cama como las demás.
Si me tiendo en la cama al revés
sólo me veo los pies
pero si me tumbo derecho
puedo ver el techo.
Si mi sobrina pequeña,ali,
se pone a llorar
en mi cama se ha de acostar.
Y yo me voy cayendo, cayendo,
entre sábanas, edredones
y mi pelcuhes negros.
¡Ali ali, bonita,
vete a dormir a tu camita!
Mira, niña, digo con voz terrorífica:
"mi cama es fea,
es roja, y tiene una araña a su lado,
está embrujada
y te convertirá enseguida
en una peluda araña".
Pero Ali se divierte
y dice con su forma de hablar
"cama potita".
¡Y de nuevo, a jugar!
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