mi cama

Tengo en el rincon del cuarto
y junto a una ventana
mi cama.
No es una cama particular,
es una cama como las demás.

Si me tiendo en la cama al revés
sólo me veo los pies
pero si me tumbo derecho
puedo ver el techo.

Si mi sobrina pequeña,ali,
se pone a llorar
en mi cama se ha de acostar.
Y yo me voy cayendo, cayendo,
entre sábanas, edredones
y mi pelcuhes negros.

¡Ali ali, bonita,
vete a dormir a tu camita!

Mira, niña, digo con voz terrorífica:
"mi cama es fea,
es roja, y tiene una araña a su lado,
está embrujada
y te convertirá enseguida
en una peluda araña".

Pero Ali se divierte
y dice con su forma de hablar
"cama potita".
¡Y de nuevo, a jugar!